SRI LANKA; de safari en Yala National Park

El parque Nacional de Yala es el segundo parque de Sri Lanka y el más visitado. Se puede visitar desde octubre hasta agosto (inclusive). Tiene 215 especies de aves, 46 especies de reptiles, 44 especies de mamíferos, destacando una de las mayores concentraciones de leopardos del mundo (unos 35) y unos 350 elefantes salvajes.

Nos levantamos muy temprano ya que habíamos quedado con el conductor  a las 5:30 para ir a Yala. Nos alojábamos en una guesthouse de Kirinda, muy cerca del parque, por lo que llegamos enseguida a la entrada de Yala. Me sorprendió la cantidad de jeeps que había aparcados para sacar el ticket del Parque.
Una vez pasamos el mogollón de coches, empezamos a disfrutar del paisaje y de los primeros animales. No pude evitar compararlo con los parques africanos y me recordó un poco al Chobe, en Botswana. El entorno me pareció precioso, los árboles, lagunas y la parada que hicimos en una playa del parque.
Al poco rato de comenzar el safari, vimos de nuevo una gran fila de coches y expectación en el ambiente. Pensé que podría ser un leopardo, pero no, fue un oso. Tuvimos la suerte, que de los 40 coches que estábamos intentando verlo, el oso se fue caminando hasta el nuestro donde se paró permitiéndonos contemplarlo y fotografiarlo sin nadie delante.
Continuamos el safari; seguimos con la ilusión de poder ver al leopardo. Mientras tanto observamos ciervos manchados saltando alrededor de nosotros, un simpático hurón robando un huevo y subiendo a un árbol, elefantes, aves (garzas, martin pescador, águila pescadora, pelícanos, entre otras), jabalíes, búfalos, cocodrilos. 
Pero ni rastro del leopardo.
El safari terminó y nos volvimos a la guest house contentos por lo bien que lo pasamos, lo bonito que es el parque y la cantidad de animales que vimos, pero algo decepcionados por no haber visto el leopardo.
La idea era hacer un safari al atardecer en Bundala Park, famoso por la cantidad de aves que se pueden ver. Pero las ganas tan grandes de Iván de ver al leopardo, apoyado por el dueño del guesthouse pudieron conmigo y cambiamos el plan de ir a Bundala por volver a Yala en busca del leopardo. El dueño del guesthouse, y guía del safari, me prometió que haría todo lo que estaba en sus manos para que no me sintiese decepcionada por el cambio que había hecho. Se tomó como un reto encontrar al leopardo, tanto fue así que nada más entrar al Parque se dirigió a las zonas donde otras veces había visto algún leopardo pasando por alto otros animales.
Al ver a un elefante, le dijimos al guía que parara cuando le llamaron de otro coche para decirle que habían visto un leopardo cruzando la carretera en la otra punta del parque. 
Raudo y veloz puso rumbo hacia el lugar donde había sido visto el leopardo. De camino nos íbamos cruzando con otros jeeps que venían de vuelta lo que nos hacía pensar que era tarde para verlo. Y así fue. Cuando llegamos no había leopardo alguno.
Volvieron a avisar al guía que habían visto a otro leopardo en un sitio cercano y allí acudimos. Me pareció verlo de lejos entre la maleza, pero a pesar de los más de 30 minutos que esperamos al borde de la pista para verlo pasar hacia la laguna a beber agua, no conseguimos verlo.
El sol empezaba a esconderse, se acercaba la hora de cierre del parque y no conseguíamos ver al leopardo. El guía me miró con cara de pena, le dije que no se preocupara, que sabía que había hecho todo lo posible y nos dirigimos hacia la salida del parque. Según nos acercábamos a la salida, nos encontramos una grata sorpresa al borde de la carretera; una inmensa serpiente pitón preciosa. Cuando terminamos de contemplarla, le dije que con eso me contentaba y que podíamos dar por finalizado el safari.
El guía de repente arrancó el coche y giró hacia la derecha tomando un camino opuesto a la salida del parque. Al llegar a unas rocas paró, y allí estaba!!!, por fin veíamos al leopardo!!!. El guía me miró y no se que me dio más alegría, si ver al leopardo (en la distancia por que estaba un poco lejos) o ver la cara y la sonrisa de satisfacción de Santha; nuestro conductor y guía.
Precio:
La entrada al parque cuesta 2.700 rupias por persona
Jeep: El precio medio suele estar entre 4.500 y 5.000 rupias, aunque la mayoría de las veces intentaran cobrar más. Nosotros lo contratamos con el dueño de la guest house donde nos alojamos y nos resultó imposible bajar de ese precio. Lo bueno es que fuimos solos y el jeep era bastante cómodo.
 

No te pierdas el video con las imágenes que grabamos de safari en Yala National Park!!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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